Carta abierta a Margarita Rosa de Francisco

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Margarita Rosa de Francisco

Por: Herman Marín López

Ser radical en la forma de ver y sentir las cosas van siempre acompañadas de una lógica que pondera la vida, que te enseña la vida; ser facho en Colombia es lo contrario de ser mamerto en Colombia; en ese orden y en contexto, sí, soy facho, soy radical nacionalista, creo en la inversión privada, en las libertades de movimiento y del ser; creo en las oportunidades, las tomo o las dejo, nadie me obliga; creo en el sistema de economía abierta; creo en el libre pensamiento, en el libre albedrío.

Creo en la separación de poderes y la libertad de opinión, credo y libre desarrollo; creo en el respeto como unidad de conjunto, desprecio el irrespeto como unidad personal; ante todo soy facho porque me levanto a las cuatro de la mañana a laborar, no a prenderme el primer porro como Ud. lo hace.

Soy responsable de una vida privada rica en afecto y alegrías, no como la suya que es un desastre en afecto, llena de odios y deseos insatisfechos; ¿no soy popular como Ud. soy un don nadie, pero tengo días de maravilloso acontecer y radiantes horas de inolvidable dicha, puede Ud. tener y decir lo mismo?

No lo creo, su vida privada es publica, todos sabemos de su manejo personal tan lamentable, ¿qué le puedo envidiar? nada, absolutamente nada, simplemente me causa Ud. lástima, tristeza y desdén por su vida licenciosa y marcada por el escándalo: ¿Soy un facho, y me siento muy bien siéndolo, Ud. cómo se siente ser un andrajo de la vida y sin principios básicos como el respeto?

Hoy no la irrespeto, le doy de su cocinado para que respete la libertad de culto, las creencias personales y la voluntad de tener Fe en un ser Supremo como Jesuscristo; pero Sra. (si es que se merece el título de Sra.) Ud. está des enfocada, va cayendo en picada y causa lastima su vida rutinaria llena de odio enarbolando el resentimiento en que la sociedad la sumió por sus manejos y principios éticos de los cuales adolece y son lamentables.

Herman Marín López

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