Las descarnadas cartas de Petro sobre la mesa

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El exalcalde bogotano aseguró que en Colombia no hay democracia, se refirió a los 6.402 ‘falsos positivos’ que informó la Jurisdicción Especial para la Paz y aseguró que el expresidente Álvaro Uribe “se parece muchísimo” a Hugo Chávez.

Agencia EFE

Durante una álgida entrevista con la Revista Semana y su directora, la periodista Vicky Dávila, el senador, exalcalde, precandidato en las elecciones presidenciales del 2022 y líder de la Colombia Humana, Gustavo Petro Urrego, reveló varios detalles de su posible plan de gobierno, arremetió contra varios políticos y líderes de opinión y explicó su postura frente a diversos temas de interés coyunturales como la legalización de la marihuana, las relaciones con Nicolás Maduro y mucho más.

El líder progresista comenzó su diálogo diciendo que tiene altas probabilidades de ser presidente de Colombia y nombró una de las frases que más lo caracteriza: “al cambio no hay que tenerle miedo”; el cambio al que Petro se refiere es a él como jefe del Estado colombiano y terminar con un legado de administraciones de “derecha que se fundan sobre la mentira”, expresó el senador, quien, además, le envío mensajes a varios mandatarios del continente, incluido Iván Duque.

El líder progresista comenzó su diálogo diciendo que tiene altas probabilidades de ser presidente de Colombia y nombró una de las frases que más lo caracteriza: “al cambio no hay que tenerle miedo”; el cambio al que Petro se refiere es a él como jefe del Estado colombiano y terminar con un legado de administraciones de “derecha que se fundan sobre la mentira”, expresó el senador, quien, además, le envío mensajes a varios mandatarios del continente, incluido Iván Duque.

Sus relaciones con Venezuela

El exalcalde bogotano aseguró que en Colombia no hay democracia, se refirió a los 6.402 ‘falsos positivos’ que informó la Jurisdicción Especial para la Paz y aseguró que el expresidente Álvaro Uribe “se parece muchísimo” a Hugo Chávez.

“El presidente Uribe y el presidente Duque tienen una estrechísima amistad con el presidente de Honduras, que acaba de ser acusado como un gran exportador de cocaína. ¿Significa que el señor Uribe y el señor Duque son narcotraficantes?”, cuestionó Petro cuando Dávila le pregunto si él era amigo del ya fallecido Chávez Frías.

Además, aseguró que el actual líder del régimen de Venezuela, Nicolás Maduro, es “muy parecido” a Iván Duque, así como Chávez “tenía similares capacidades” a Uribe Vélez. Finalizó esa respuesta diciendo que Venezuela “ha destruido su economía” y Colombia y Estados Unidos han sido participes de esa situación.

En un tono más airado, Petro Urrego le dijo a Vicky Dávila que estaba dando a entender que él era amigo de Maduro, reiteró que no lo es y aseguró que antes de lanzar juicios contra países vecinos, si él llega a ser presidente de Colombia “mi justicia es la justicia de Colombia. No la justicia de otro tipo de poderes o intereses económicos”, expresó el excontrincante electoral de Duque en 2018.

Sobre las extradiciones a EE.UU y la marihuana

El político progresista aseguró que si llega a la Casa de Nariño propenderá porque las extradiciones que se hagan velen por la paz de Colombia y se someta ante la justicia a los narcotraficantes. “No puede ser una negociación con el Gobierno, como hizo Uribe” cuando gobernó a Colombia, precisó el senador, quien dijo que durante una eventual administración suya, si un narcotraficante miente, deberá ser extraditado.

Petro calificó como “estupidez” el tema de la no legalización de la marihuana para fines medicinales y lúdicos debido a que, según contó, sin decir nombres, hay familiares de expresidentes que se lucran con estos negocios de manera “legal”, mientras a los campesinos que producen esta planta “les echan bombas”.

Congresistas de las FARC y el proceso de paz

En otros temas, Petro dijo que el gobierno Duque destruyó el proceso de paz, lo que logró que las disidencias de las FARC se fortalecieran. Además, afirmó que el exfiscal Néstor Humberto Martínez influyó en este aspecto “creando testigos falsos y entregando cocaína para acusar a quienes firmaron la paz”.

Además, en tono sarcástico, Petro aseguró que si piden a Jesús Santrich y otros militantes de la denominada Segunda Marquetalia en extradición, “¿a quién se los van a solicitar? ¿A Guaidó?”, dijo, mientras añadió que si gana la Presidencia él ayudará para que dichos criminales respondan ante la justicia nacional y norteamericana.

“Con el Estado venezolano hay que recuperar relaciones, porque lo que está causando es sangre y muertos. Le han entregado la frontera a la mafia”, dijo Petro a Semana.

Sobre los más ricos

El precandidato presidencial aseguró que los bancos, durante su gobierno, solo pagarían los impuestos ante la ley y si propone una reforma tributaria, esta propendería por “estimular la producción y debe generar riqueza”.

“(…) Vivimos en un país que es el cuarto más desigual del mundo y los hombres más ricos de América no hacen nada por corregir eso”, expresó Petro haciendo referencia a Luis Carlos Sarmiento, la familia Ardila Lülle y otras familias poderosas del país.

En otros temas, acusó de “delincuente al servicio de intereses económicos muy poderosos” al exfiscal Néstor Humberto Martínez, sobre todo por el caso del ‘Petrovideo’, además, dio a entender que Martínez le robó el celular a Juan Carlos Montes, quien grabó el video incriminatorio, y que terminó en manos de la senadora Paloma Valencia, quien lo difundió y desató una fuerte controversia en el país.

Además, reconoció que, en una eventual victoria suya en Colombia, no sabe si logrará cumplir durante su administración todo lo que tiene pensado para el país. Vicky Dávila le insistió varias veces en que revele si se quedará por más años en el poder y se desató un ‘rifirrafe‘ entre ella y su entrevistado, a lo que el senador aseguró que el Pacto Histórico es de varios gobiernos.

Por otro lado, Petro habló sobre su paso por la guerrilla del M-19, de alguna manera justificó las actuaciones de ese grupo armado asegurando que tenían “el derecho a la rebeldía”, a lo que Dávila lo cuestionó y, de nuevo, discutieron.

Ya en un tono elevado, Petro se defendió de varias de las supuestas acusaciones que Dávila le hacía, aseguró que quieren ocultar la realidad. Vicky respondió que no es así, calificó a los militantes de esa guerrilla como hampones, Petro dijo que no lo eran y aseguró que la periodista “no tiene por qué entrevistar a un hampón. La libero de esto”, dijo el senador, mientras llamó “hampón” a los gobiernos de Uribe y Duque y finalizó la entrevista diciendo: “Entonces no me diga hampón, porque no lo soy.

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Es muy posible que Gustavo Petro no sea consciente del gran error que cometió al abrir tan descarnadamente sus cartas en la entrevista que le concedió a la directora de ‘Semana’, la periodista Vicky Dávila.

Se trata de un extenso reportaje que duró cerca de dos horas, al ser transcrito ocupó 7 páginas de la edición impresa del semanario en cuestión.

Allí, Petro mostró su verdadero yo. No hay nada que no se sospechara, pero al oírlo con su propia voz, las especulaciones y prevenciones quedan convertidas en realidades axiomáticas.

Habló, entre muchos temas, de su proyecto político que tomará, según él, por lo menos 3 gobiernos. Cuando se le insistió en que aclarara si él intentaría perpetuarse en el poder, hábilmente evadió la pregunta, se fue por las ramas y se abstuvo de decir claramente que respetaría la limitación constitucional respecto de las reelecciones de los presidentes de la República.

Otro aspecto altamente preocupante es el que tiene relación con la administración de justicia. En una de sus respuestas se refirió a “mi justicia”, desconociendo la tradicional y democrática división de poderes, donde el presidente de la República no tiene capacidad ninguna de entrometerse en las decisiones de la rama jurisdiccional.

El discurso de Petro parece calcado del de Hugo Chávez, cuando aquel buscaba la presidencia venezolana a finales del siglo pasado. Una vez en el poder, despedazó la constitución, implementó un régimen interminable e invadió a la justicia, la cual se convirtió en herramienta de acción política con la que se logró perseguir, desterrar y en no pocos casos, encarcelar a quienes se atrevieran a alzar la voz en contra de la dictadura.

Dice Petro, sin sonrojarse, que el narcotraficante y cabecilla de las Farc, alias ‘Jesús Sántrich’ fue “víctima de un montaje” urdido por el exfiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez, a quien de paso calificó de delincuente.

No viene al caso hacer un recuento del caso ‘Sántrich’, quien fue capturado como resultado de una investigación adelantada por la DEA.

Mensaje complicado el que le ha enviado Petro al gobierno norteamericano que fue notificado en dicha entrevista, además de la defensa del capo de las Farc, de su voluntad -la de Petro- de revisar la extradición de narcotraficantes a ese país.

Fiel a su estilo antidemocrático, anunció que condicionará las extradiciones a que los jueces de los Estados Unidos cumplan una serie de requisitos que impondrá su eventual gobierno. ¿Acaso un presidente colombiano tiene autoridad para indicarle a un juez cuál debe ser su proceder? ¿Acaso Petro pretende que las normas penales estadounidenses sean modificadas para satisfacer sus demandas?

En resumen: en un gobierno petrista, la extradición quedará perfectamente liquidada.

Durante la campaña de 2018, Gustavo Petro anunció la expropiación de los cultivos de caña en el Valle del Cauca. Según él, esas tierras serían compradas por el Estado -a la brava, por supuesto- y acto seguido se procedería a su escrituración a favor de los campesinos que trabajan en ellas.

En esta entrevista, dio las primeras puntadas de lo que será su política para perseguir a los ricos. Sin mayores rodeos, anunció que tendrán que “pagar sus impuestos”. ¿Y es que ahora no lo hacen? Valdría la pena que se hiciera público cuánto dinero reciben las arcas públicas gracias a los tributos que giran los principales grupos o emporios empresariales.

Lo cierto es que un mecanismo bastante “sutil” para expropiar a los ricos, es el de la imposición de gravámenes impagables. El Estado socialcomunista, a través de su administración de impuestos, se encarga de secar a quienes registran mayores ingresos hasta llevarlos al punto de que es mejor entregar sus propiedades o malvenderlas para liberarse de la insoportable carga tributaria.

Colombia lo debe saber: Gustavo Petro tiene entre cejas al sistema financiero. Los bancos funcionan, gracias a la libertad de competencia. Las experiencias de bancos estatales han sido funestas. No obstante, él insiste en crear bancos oficiales. ¿Con qué dinero? ¿Con cuáles clientes? Es evidente que para lograr su propósito, primero llevará a la ruina a la banca privada para convertir el sistema financiero colombiano en una réplica del que hay en Cuba, donde, como en la era de las cavernas, el trueque es mucho más común que las transacciones convencionales.

Ya habrá tiempo para referirse a las patrañas que el candidato presidencial socialcomunista dijo respecto de su pertenencia a la banda terrorista y narcotraficante, M-19, grupo que, como bien enfatizó la entrevistadora Dávila, era de hampones.

 

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